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El legado nacional del videojuego tendrá futuro

  • 23 jun 2022
  • 5 Min. de lectura

Es oficial. Los videojuegos españoles tendrán garantizada su conservación como patrimonio cultural nacional. La Biblioteca Nacional de España (BNE) tendrá que conservar una copia de cada videojuego desarrollado en el territorio español a partir del 2 de enero del 2023. Se hizo oficial a principios de mayo, tras la publicación oficial en el Boletín Oficial del Estado (BOE) de la Ley 8/2022, de 4 de mayo por la que se modifica la Ley 23/2011, de 29 de julio, de Depósito Legal. Pero ¿qué hay detrás de esta reforma de ley?


En marzo de este año, la Comisión de Cultura y Deporte del Congreso de los Diputados aprobaba, tras un consenso casi unánime de los grupos parlamentarios, la reforma de la Ley de Depósito y que fue posteriormente aprobada también por las Cortes Generales. De esta forma, los videojuegos pasan de estar catalogados en el depósito legal como documentos audiovisuales a tener su propio apartado como creación cultural.


La lucha por el reconocimiento cultural del videojuego

La BNE lleva trabajando por la conservación del videojuego desde 2011, pero es a partir de 2020 cuando se empieza a notar una actividad real por la conservación y preservación de los videojuegos. De hecho, fue en ese mismo año cuando la Biblioteca anunció que comenzaba a recuperar el fondo de los videojuegos que aún no conservaba.


«Desde hace unos años, ya hay muchos países haciendo leyes para que sea el propio gobierno el que se encargue de conservar los videojuegos»

Esto fue gracias a la ayuda de diversas asociaciones relacionadas con la industria del videojuego como: la Asociación Española de Videojuegos (AEVI), la Asociación de Usuarios de Informática Clásica (AUIC) o la Asociación Española de Empresas Productoras y Desarrolladoras de Videojuegos y Software de Entretenimiento (DEV).


Ya en ese año, la Biblioteca elaboró un excel en el que se detallaba una lista de unos 6 000 videojuegos desarrollados en España de los que todavía no tenían una copia. Un documento que volvieron a publicar en 2021 con el lema Se buscan videojuegos, ¿nos ayudas? Para, según la propia Biblioteca, «animar a asociaciones y particulares a donar a la BNE ejemplares de estos videojuegos como primera fase para asegurar la preservación y el acceso a largo plazo a los videojuegos».


En agosto de 2021, se anunciaba la modificación de Ley 23/2011, de 29 de julio, de Depósito Legal. Es decir, su reforma. Y ahora, se ha hecho oficial.


Formato físico vs digital

Es interesante tener en cuenta este contexto en el marco de la conservación de videojuegos. Un trabajo del que se han estado ocupando los propios aficionados sin recibir nada a cambio. Esta labor se ha centrado siempre en los juegos retro, el abandonware, las máquinas arcade… Porque, a nivel práctico, es más difícil la restauración y conservación de videojuegos que necesitan sus consolas originales para funcionar ­-entre otras cosas-, que los videojuegos digitales actuales.


«Estaría bien que, desde la Biblioteca, se intente, en la medida de lo posible, conservar los videojuegos en su formato físico»

El matiz de esta reforma del Depósito Legal reside en que los videojuegos que se conservarán en la BNE son solo los desarrollados en España a partir de la entrada en vigor de esta ley.


Un temor generalizado entre los aficionados de la conservación es que la recopilación sea solo en digital. «Estaría bien que, desde la Biblioteca, se intente en la medida de lo posible, conservar los videojuegos en su formato físico porque eso hace que tengan más oportunidades de ser reproducibles en el futuro», explica Alberto López, aficionado a la conservación de videojuegos.

Museo Arcade Vintage de Ibi. Vía: Página web de Arcade Vintage

Además, también hay que tener en cuenta lo que implica el formato digital. «Está muy bien, pero es un arma de doble filo. No nos estamos dando cuenta de que estos servidores no son infinitos», advierte Clara Vera, conservadora aficionada. Sin embargo, no es tan fácil para todas las empresas de desarrollo puedan lanzar sus juegos en formato físico, porque eso supone un esfuerzo extra en tiempo y dinero del que carecen.


Según se puede leer en el BOE de la Ley 8/2022, de 4 de mayo, en la modificación del artículo 8 sobre las publicaciones digitales «se exonera a los editores de publicaciones en línea de la gestión del depósito legal». Con ello, se puede interpretar que aquellos videojuegos que se lancen en digital no tendrán la obligación de entregar una copia al depósito legal.


«Estarán obligados a facilitar la recolección automática de dichas publicaciones cuando estén libremente accesibles en Internet», continua el artículo. Por lo que las empresas no estarán obligadas a entregar una copia si el juego es gratuito y es accesible porque ya se hará de forma automática.


En el caso de los videojuegos digitales de pago, se deberá transferir las publicaciones de acceso restringido que les sean solicitadas por los centros de conservación. Es decir, en este caso, las empresas sí deberán facilitar el acceso en el caso de que les sea requerido. Los videojuegos en formato físico estarán obligados a enviar una copia en digital.


Sanciones de entre 1 000 a 30 000 euros

«Entiendo que quieran imponer sanciones económicas para hacer presión, porque no creo que ninguna empresa ponga problemas. Pero deberían dejar que al principio sea algo voluntario en pro de la cultura», opina López. Según la primera aprobación de esta Ley en 2011, hay dos tipos de infracciones sancionadas económicamente: leves y graves.


Fragmento del BOE de la Ley 23/2011, de 29 de julio, de depósito legal. Vía: BOE

Aunque de ellas, la infracción grave más destacada está en el apartado e) del artículo 19: «La negativa de los responsables de las publicaciones electrónicas en línea de acceso restringido o limitado a permitir el acceso a los centros depositarios o a quienes éstos designen, a los efectos de cumplir con su función de depósito legal». Es decir, negarse a entregar una copia de un videojuego digital.


Por incumplir una de las infracciones leves el mínimo a pagar son 1 000 euros acompañador de la prohibición de la publicación del juego en territorio español. En infracciones graves, las multas oscilan entre los 2 001 a los 30 000 euros, también acompañado de la no publicación del juego.


La conservación del legado de los videojuegos

«En el resto del mundo, han sido siempre museos privados los que han hecho posible que los videojuegos se guarden», cuenta Pablo Herrera, presidente de la Asociación Hackerspace de Castelló. «Desde hace unos años, ya hay muchos países haciendo leyes para que sea el propio gobierno el que se encargue de conservar los videojuegos», añade.


Francia es un ejemplo para seguir en este campo. Desde 2006, deben conservar dos copias de cada videojuego, no solo desarrollado en el país, sino cualquier videojuego que se comercialice. «Tienen unos 18 000 videojuegos catalogados, cuando aquí en España en ese mismo momento teníamos unos 500», lamenta.


A partir de 2023, España comenzará a catalogar y conservar lo que será el legado nacional de la industria del videojuego. Un paso más para una industria relegada del patrimonio cultural de España y que, en principio, evitará que se sigan perdiendo ejemplares por el camino.


Un fenómeno documentado en la película Arcadeología, un proyecto llevado a cabo por Grupo de Investigación Massiva (Universidad Miguel Hernández), en el que se muestra el trabajo de la Asociación Arcade Vintage en el campo de la arqueología industrial y la recuperación de máquinas recreativas.

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